miércoles, 26 de agosto de 2009

Hablemos de ruinas

Matame, matame mucho - grité en mis adentros.

Sentía en mis carnes algo frío, doloroso y atenuante. Había perdido el control y no sabía como acallarlo. Un cúmulo de reacciones me cegaron y sin más, mi cuerpo se desvaneció hasta hallar una superfície dura y embaldosada. Tendida en el suelo, notaba como se iba aguando poco a poco concretas extensiones de mi cuerpo. Cerré mis párpados, y di permiso al señor tiempo para que jugara conmigo. No tuvo ningún reparo en hacerlo...

3 comentarios:

Mereri dijo...

me gusta! tienes un estilo muy directo y eso me encanta para parrafos asi

te echo de menos pequeñita

(K)

==J L== dijo...

Y, sin embargo, mira tú por donde, al leerlo me ha traído sensaciones de vida.

M de mentir dijo...

Un poco contradictorio pero gracias.

Saludos :)