Sentía en mis carnes algo frío, doloroso y atenuante. Había perdido el control y no sabía como acallarlo. Un cúmulo de reacciones me cegaron y sin más, mi cuerpo se desvaneció hasta hallar una superfície dura y embaldosada. Tendida en el suelo, notaba como se iba aguando poco a poco concretas extensiones de mi cuerpo. Cerré mis párpados, y di permiso al señor tiempo para que jugara conmigo. No tuvo ningún reparo en hacerlo...
Destello afónico
Hace 3 meses


3 Mentiras:
me gusta! tienes un estilo muy directo y eso me encanta para parrafos asi
te echo de menos pequeñita
(K)
Y, sin embargo, mira tú por donde, al leerlo me ha traído sensaciones de vida.
Un poco contradictorio pero gracias.
Saludos :)
Publicar un comentario en la entrada