miércoles, 26 de agosto de 2009

Hablemos de ruinas

Matame, matame mucho - grité en mis adentros.

Sentía en mis carnes algo frío, doloroso y atenuante. Había perdido el control y no sabía como acallarlo. Un cúmulo de reacciones me cegaron y sin más, mi cuerpo se desvaneció hasta hallar una superfície dura y embaldosada. Tendida en el suelo, notaba como se iba aguando poco a poco concretas extensiones de mi cuerpo. Cerré mis párpados, y di permiso al señor tiempo para que jugara conmigo. No tuvo ningún reparo en hacerlo...

sábado, 22 de agosto de 2009

Café y napolitana




Piiiiiiiiiiiiiiiiii- sonó el timbre de la puerta.

Nos separaba un trozo de madera con fragmentos de metal, aunque bastante fácil de arrancar.
Al traspasar aquella franja, percibí un especial aroma, suave e hiriente, que inocentemente jugaba con la superfície de su piel. Le deseé perversamente.
Contemplé todo lo que me había traido con ojos golosos y sin ningún tipo de resentimiento, devoré todo aquel festín, quedando unas pocas migajas que no dudé engullir.

-¿Podré también devorarle? aún no estoy saciada- pensé.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Ello o Ella


- Patalear, gritar, ladrar, rabiar, rugir, clamar, berrear - ansié.



Volvió a sugir un nuevo orificio bastante familiar. Quise apaciguarlo, embozarlo, abrigarlo pero aún seguía tiritando de calor.

-Creía que no te volvería a ver - dije
-Siempre he estado al acecho, esperando el mínimo despiste.
-¿Cuándo te vas?- dije
-Hasta que tú sepas amainarme.

Envidia

La tristeza o pesar del bien ajeno y la emulación, deseo de algo que no se posee.

jueves, 6 de agosto de 2009

Análisis espacial.



- Toca, indaga, explora, aprieta, masajea, acaricia, muerde , besa, araña,
suavemente y con fuerza - deseé.

Aquel día soplaba aire caliente en lugares húmedos y cálidos.
Tendido sobre mí, explorador, conquistador, inició un periplo por toda mi geografía.
Encontró nuevos túneles, surcó nuevas texturas, indagó con uno de sus cinco apéndices articulados hasta encontrarse con la cavidad que más le agradó. El fin llegó acompañado de una gran ensalada de explosiones y de un viaje espléndido a un lugar conocido, el Cosmos.


martes, 4 de agosto de 2009

Malicia

- Sentía la necesidad de hacerlo.

Necesitaba enterarme de que iban tus carcajadas con aquella extraña. Sabía que estaba mal, sin embargo, me satisfacía poder averiguarlo.
Mantenía una supuesta conversación con la persona que tenía delante, basandose en simples gestos que me hicieran parecer enterada de la conversación y en repetir la ultima palabra que decía aquel tipo. Mientras conservaba ese falso supuesto, agudicé mi oído y al fin, conseguí mi objetivo.

- Cotilla - dije en voz baja.




lunes, 3 de agosto de 2009

Sirena Marina



- Mi sirena - dijiste.

Te miré fijamente pensando qué demonios podia significar aquello. Poco después, me imaginé con conchas en los pechos, una larga cola de pez y una melena apoteósica.

-Dista mucho de la realidad- concluí.



domingo, 2 de agosto de 2009

El cohete especial

Prefiero romper esquemas - te dije.
Sabía que no era ni el lugar ni el momento idóneo pero de alguna manera tenian que evacuar de aquel lugar esas dos palabras.
Noté como mi cuerpo se volvía piel de gallina, mis pupilas se dilataron, mis dientes se comprimieron. Cogí aire para facilitar la propulsión definitiva y, finalmente, surgió.


Mío, Mío

No existen estas cosas - me dije.
Sabía que aquello realmente estaba pasando
pero aún no era totalmente consciente de ello.
Sentia tus dos manos ligadas a mi espalda, pensando incluso, que formaban parte de mí.
Resultaba tan agradable saber que por un instante, estabas a mi merced y que tus movimientos estaban limitados por los míos.
Segundos después, te vi la cara. Sin darte cuenta, investigué cada minúsculo detalle que conformaba tu piel, terminando con un

-¡ Qué guapo que eres ! -

sábado, 1 de agosto de 2009

Cólico Sabadótico

Ya no recordaba ese día que tanto evitaba.

Segundos, minutos y horas pasando indiferentes. Miraba el teléfono haciendole parecer culpable. Había que reconocerlo, estaba inmersa en un bucle infinito. Me quedé en una grieta de la pared, visualizando el momento exacto en que podia haberse formado pero volvía al pensamiento de partida: estaba sola y sin nada que hacer. Pensé que la mejor forma de entretenerse era perderme en el amplio mundo de la pornografía en internet pero a los pocos minutos apagué el portátil. De nuevo me reuní con esa simpática grieta. A penas pasaron unos segundos y ya estaba maldiciendo aquella horrible tarde de sábado.

- Nunca más - me dije.